jueves, 26 de noviembre de 2009

DARKNESS/FORWARDNESS





Lo oscuro no siempre lo es, a veces resulta luminoso. Contradicciones o paradojas. Igual que no todos los caminos llevan a Roma, aunque en ocasiones sigues un sendero del bosque y encuentras tesoros inimaginables. La curiosidad es un motor, impulso, estímulo... Ocurre que buscas algo y no lo encuentras, sin embargo la búsqueda misma es un contínuo hallazgo. Por ejemplo, abres el diccionario con la intención de encontrarle significado a algún término y terminas en la conclusión más inesperada, engarzando vocablos de una cadena improvisada. Una sospecha, una duda e incluso una certeza, juntas o por separado, caminan y traspasan la linde. Y el descubrimiento surge con su carga de entusiasmo, despejando la niebla del sendero o iluminando una parte desconocida de uno mismo.

Sonríes, en el mejor de los casos -por suerte, me ocurre con frecuencia-, vuelves el diccionario a su estante, cierras la ventana abierta de internet y tomas nota, mañana continuarás aprendiendo sobre lo que te rodea y sobre ti mismo.

* * *

DARKNESS: oscuridad.
FORWARDNESS: atrevimiento, descaro, impertinencia.

(y antes de todo esto, se hablaba del monstruo del lago Ness)








miércoles, 25 de noviembre de 2009

APUNTE XVI






Defectuosa formación del plural


Disfraz, persona unitiva (Lezama Lima)



Cuántos días baldíos
haciéndome pasar por lo que soy.

Máscara sin memoria, líbrame
de parecerme a aquel que me suplanta.

Uno solo será mi semejante

(José Manuel Caballero Bonald)


* * *


Oyó la despedida del motor sobre los adoquines, empecinados en albergar estirpe de ciudad con historia. Y allí arriba, el lastre, ese vacío tan pesado, en el inerior de su pecho. De pronto sintió que la noche se enfriaba hasta congelarle la esperanza. Esperanza de que aquel portazo y temblor de aldaba, manotazo al silencio en el prólogo de esa madrugada, no fuese sino un inciso entre latido y latido. Pero el pulso no volvía, los números de la esfera avanzaban y comenzó a temer a la ira, montando la cabalgadura metálica. La angustia le diseñó formas y más formas del cuerpo tendido sobre la sangre.

Se levantó y fumó la desesperación de dos o tres cigarrillos. Abrió las ventanas a la calle muda, cómplice de su miedo. El frío abrió una brecha en su espalda y decidió volver a la cama, para anudarse a la sábanas, rodando sobre sí misma y su inquietud.

Más tarde, cuando el cansancio comenzaba a sustituir probabilidades y premoniciones de definitiva ausencia, captó a lo lejos el sonido del motor acercándose. Sintió nuevamente el pulso y la respiración acomodó su ritmo a la calma de los pasos que ya subían los peldaños de las escaleras.

Cerró los ojos cuando la llave giró en la cerradura y esperó...







martes, 24 de noviembre de 2009

CONVERSACIÓN TELEFÓNICA





- ...

Vale, está bien, no hay manera, no lo entenderás jamás. Ya me he dado cuenta hace tiempo de que no lo entiendes y nadie será capaz de explicártelo. Sobre todo porque no te da la gana, porque en el fondo no eres más que un hipócrita y un cínico, bastante cobarde, además.

- ...

No podré aceptar nunca una explicación de las que me has dado para seguir con tu maldito juego. Ella no te gusta, nunca será lo que tú pretendes que sea, es otra y no lo quieres ver. Debes dejarla en paz para siempre, tiene derecho a vivir su vida y si no te ha denunciado ya, es porque tiene ciertas dudas de que quien la está persiguiendo eres tú.

- ...

Como amigo te quiero un montón, intenté justificar todo esto de mil formas y no he podido, mi conciencia no me permite seguir viendo cómo le destrozas la vida. Ella no te quiere, no te querrá y lo sabes.

- ...

Te lo advierto, si no entras en razón y abandonas este diabólico juego, seré yo misma quien le cuente que eres tú el que la persigue y no la deja vivir.

- ...

¡Ni te atrevas a amenazarme¡

- ...

Vale, en ese caso, seremos dos las que te denuncien.










lunes, 23 de noviembre de 2009

APUNTE XV



Le dolía demasiado la cabeza para contestar, pero lo cierto es que le apetecía una cerveza, le apetecía tanto que hubiese sido capaz de matar a un ángel por una cerveza bien fría. Se incorporó despacio y se palpó la ropa. Ni gafas, ni cartera, ni teléfono. Su reloj de oro tampoco estaba ya en su muñeca. Era un regalo de su padre y lo echaría de menos. ("Caperucita loca", Ray Loriga)

* * *


Hay días en los que intenta mezclarse todo, algo así como un cocido de imágenes dando vueltas en el pensamiento. Y esto produce cierta inquietud en la escritura y en todo lo que se lleva a cabo. Como si existiera un plástico transparente tratando de conservar el aislamiento entre lo ficcionado y la realidad en sí misma, un aislamiento que no se logra del todo.

Así, parece que estuviera aquí el actor de ayer, el director dice algo sobre mi presencia en la sala, la reunión pasa como una película de tercera y los pensamientos perturbadores andan en tratos oscuros, con los anuncios de las madrugadas de los viernes 906.

Para más inri, el reflejo no coincide con esa canción que me gusta tanto y hace que siga el ritmo con la cuchara de madera sobre el borde de la cacerola. Ésa que ahora suena en mi cabeza mientras contesto la suma de invitados a la conferencia de la Sala 14 y apunto lo que me falta comprar para la menestra.

También tiene su sitio la nostalgia y la contractura del cuello. Los zapatos que vi en el escaparate de ayer..., digoooo... los zapatos que vi ayer en el escaparate de Princesa, el mapa de los recorridos que probablemente no haré y esa caja de aspirinas que tengo que comprar, sí o sí, en la farmacia, cuando salga de la oficina.

De ti no supe nada, por lo tanto sólo mezclo la decepción con un ataque intermitente de bufidos, cuyo significado se confunde con subidas de temperatura ambiente, a causa de la calefacción.

La peli me entusiasmó, la calle no hacía acto de presencia, era como si la pantalla me hubiese devorado.

Cuando fui a marcar tu número se me había olvidado y confundí dos cifras que me pusieron en contacto con un curioso, no aceptaba las disculpas, quería saber quién era a toda costa... ¡Qué pesado!

Lo que yo digo, nunca estás en lo que tienes que estar.












viernes, 20 de noviembre de 2009

Consejos



Consejos para entretener los sentidos:
* mezcla azul y amarillo, escarba, cava, cueva, la tierra y su color... marrón
* toca su suave pelo de juego, ronronea, menea, el suelo no deja que caigas
* los meses de veda el no sale al plato, se lo come el gato o la gata del tejado, pinta un cangrejo colorado en el centro del cuaderno
* me acuerdo que sonaba, clop, clop, clop, el grifo del fondo, era el jardín de la tía
* lanza un anzuelo, ya sabes, se me cae a veces la zapatilla desde el borde de la ventana y hay que pescarla como si fuera un pez o un calcetín enganchado en el tendedero de abajo
* cuando salga el sol saca la mano y recoge el rayo que se ha asomado entre las ramas largas
* y luego no me digas que no te he avisado, el puzzle es muy raro, parece que no encaja nada


No sé que te iba a decir, se me ha olvidado.










jueves, 19 de noviembre de 2009

CLÁUSULAS



Primera.- Librar la mirada. Esa brisa es como la imitación de la caricia en la que arribaste anoche.

Segunda.- Aferrarse al espíritu de la íntima libertad. La fantasía más sincera despeja las cornisas en lo alto y la piel asiente bautizándose de nuevo.

Tercera.- Volver del dolor, resucitarse en la esperanza. Que el ascenso, ventana a ventana abierta, muestre la condición secreta y humana, imágenes de un cuento, una historia a conquistar.

Cuarta.- Darle la mano a la aurora, unir los pasos al pulso despejado. Habla, te escucho, el aliento tibio me despierta. Al pasar, el aroma de los cafés y el coloquio y tus ojos.

Quinta.- Traspasar el límite que separa la luz de la sombra sobre el puente iluminado, equilibrar la emoción sentida. Prende en la tela de la penumbra un collar de excusas para buscarte. La foto que no existe, graba la silueta en el vaho del cristal.



Si el tiempo de tus océanos amaina tus temporales,
Quizás ampliemos este acuerdo
Y no sé…
A lo mejor es que te quiero.





miércoles, 18 de noviembre de 2009

APUNTE XIV



- 2 kilos de patatas

No viniste.

"Dejo mi alma entristecida sobre la barra."

- 3 barras de pan de leña

Te dije que no podía. El miércoles por la tarde, Fernando, trabaja en casa.

"Apoyo mi sombrero junto al vaso de grapa."



- 6 latas de cerveza de malta (mañana hay final de fútbol y los amigos de Pepe vienen a casa, asi que...)
- 500 gr de queso semicurado
- 500 gr de lomo
- 3 chorizos de Cantimpalo

Estuve más de media hora plantada, como una idiota, esperándote en el bar. Después se puso a llover y no había llevado paraguas. Me empapé, imbécil.

"Tus lágrimas dibujaron espejos en la vereda. Una en el centro de mi copa".

- champú y acondicionador anti-caspa

¿Perdonar? ¿No pudiste llamarme en un momento y avisar que no llegabas?

"¿Quién quiso herir al amor a media tarde, con esos matices de carmines?"




- 1 kilo y medio de plátanos

¡Eso es mentira! No te entiendo, no sé qué te está pasando... Es la segunda vez en un mes que me dejas colgada sin avisar.


"Cada noche vuelvo al balcón oscuro de tus ojos".





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