viernes, 4 de diciembre de 2009

04/12/2009 - Viernes.





"Después del silencio, lo que más se acerca a expresar lo inexpresable es la música". Aldous Huxley
* * *
Robert Alexander Schumann

(8 de Junio de 1810- 29 de Julio de 1856)



Su obra Papillons, publicada como Opus 2 ("Mariposas"), escrita entre 1829 y 1831, cuando tenía entre 19 y 21 años de edad, es un ejemplo de la fusión entre literatura y composición musical de Schumann. Se trata de una composición para piano, que consta de varias escenas de danza inspiradas en una fiesta de disfraces. Según escribiría el propio Schumann, está inspirada en la última escena de la obra "Flegeljahre" de Johann Paul Friedrich Richter, y mezcla el carácter festivo con un extraordinario sentimiento melancólico.

* * *

No, todavía no tengo mariposas en el estómago.

No olvidar: escuchar música este puente que nos lleva hasta la libertad conseguida, de tu mano, de la tuya también y de la tuya, de todas las manos todas...

Recordar: el vuelo, lo etéreo, la levedad... Intuyo que la "pachuchez" remite. Gracias, Amoxicilina, diosa que batalla contra lo invisible.

La red. Está puesta, los trapecistas dan sus saltos y las figuras que describen en el aire, ondas, círculos... atrapan la mirada asombrada. No perder la capacidad de asombro, intentarlo, al menos.

A primera hora los usuarios de la red y su manifiesto en las noticias radiofónicas.

Me siento un poco torpe, el bucle del sueño engarza automáticamente en la cafetera y la puerta del baño bosteza el templado aliento del vapor... No sufro mi expresión ante el espejo, amablemente se ha empañado y suaviza el gesto apenas sugerido.

El cielo está despejado. Las farolas, aún encendidas, mezclan su nostalgia nocturna con los primeros claros. Los camiones de reparto, los barrenderos, el kiosco, el periódico... Leo en el tren, parece que va a más velocidad.

Este otoño va alfombrando parte de las aceras, los parques lucen sus ocres y verdes. Pasear por el parque, también. Ver alguna película.

Dos adolescentes se besan en la esquina, llevan uniforme y libros, luego se separan y siguen caminos opuestos. Suena una sirena en el patio del colegio.

Aunque la mañana sólo ha empezado, ya estoy pensando en el café de la sobremesa.




jueves, 3 de diciembre de 2009

03/12/2009 - Jueves.





Anoche hubo un apagón. La salida del metro se abrió como una boca exhalándome hacia la oscuridad, todas las farolas tristes. La calle sin luz y mi "pachuchez" al unísono. No vi a nadie. No hablé con nadie. Siluetas desdibujadas. Más tarde la caja del supermercado, el precio, las escaleras, el peso más pesado cada vez... El precio pagado es desmesurado y no sé por qué, lo juro.

Una preocupación secreta persigue el anochecer de la violada iniciativa, es por eso que acudo al sueño con un cansancio de mil noches y tardes esquivas. Ya no estoy siendo.

Sueño interruptus. Todo se borra y, antes de un portazo desquiciado en algún lugar, hay hogueras, temblores, arritmias, un sismo sobre el lecho dolorido.

Hoy me cuesta extender la mano que consiente en el despertar de la alarma, las falanges hormiguean en torno la botón de apagado y resurge la tentación de cerrarle los ojos al día, carpetazo y a archivarlo, como si no hubiese servido de nada, o por si se le ocurre discurrir de la misma forma que el anterior.

Las voces radiófonicas y el café no parecen darse cuenta de nada de lo que sucede en los mundos diminutos, el tono y el aroma apuestan todo o nada por un recomienzo verdaderamente nuevo y sin los lastres que ayer impidieron algunas vidas.

No llueve, pero hace más frío y brotan falsas lágrimas. Esta mañana no tomo nota de lo que falta, a veces acudir al supermercado puede ser considerado delito o error.

Aspirina. Go on.

Consuelo la mirada exhausta en los andares y gestos de los niños que sonríen sobre la ciudad, ajenos a lo cierto y lo incierto, con la inocencia que los años convierten en un tesoro perdido.

Respiro profundamente y me propongo, cueste lo que cueste, libremente, enamorarme de nuevo.









miércoles, 2 de diciembre de 2009

02/12/2009 - Miércoles.




Sigo con la realidad colgada de la chepa.

Fui capaz de levantarme pocos minutos después de la primera alarma del móvil, el sonambulismo matutino no me jugó la mala pasada de buscar a tientas y apagar por inercia, regresando a las hilachas del sueño que gatea sobre el embozo. A cambio, un susto mayúsculo, cuando al pasar delante del espejo veo la calamidad que la "pachuchez" está haciendo con mi expresión: tenía la mal designada "cara de perro".

Recojo las cenizas de la noche, friego los platos pendientes y acumulados, dando sorbitos de café y recordando lo que falta: refrescos, suavizante y papel higiénico. Es curiosa la necesidad de papel higiénico que tenemos todos y lo agradecidos que estamos a las mejoras ganadas por el susodicho con el tiempo.

La radio. Mi primera intención es poner música, sin embargo opto por noticias. Han subido un poco las temperaturas y la presidenta de la Comunidad estuvo en el Congreso, haciendo peticiones. Pienso en la carta a los RR.MM., otra vez la Navidad, si parece que fue ayer, a primeros de setiembre ya habían empezado a exponer turrones y demás dulces propios en los supermercados.

Al salir de la ducha y abrir la puerta noto el intenso olor a café. No sé por qué me da apuro salir del baño sin albornoz, presiento unos ojos escrutadores en alguna parte. Doctor (malo, ya le estoy mencionando), ¿esto no tiene nada que ver con la manía persecutoria, verdad? ¡Tranquilíceme, por favor, por lo que más quiera! ¿Tal vez pudor heredado de la educación cristiana recibida? ¡Dios santo, "el vivo sin vivir en mí" con connotaciones freudianas! Rizar el rizo creo que se llama.

Suena el móvil. Desconocido. Lo siento, no tengo tiempo de que nos conozcamos a estas horas de la mañana, llego tarde.

El bolso siempre pesa como si llevara dentro la culpa de un asesino en serie, procuro turnar hombro derecho y hombro izquierdo en la tarea, me estoy escorando progresivamene, no vaya a ser que acabe como el Queen Mary. Además me siento profundamente enfadada con mi huésped fantasma, esa carcoma o termita, pequeño insecto desvergonzado que vive entre las paredes.

La calle está mojada, al llegar al trabajo todavía no se ha despejado la niebla.

No tengo nada que contar de la tarde/noche de ayer, me acosté bastante pronto... la "pachuchez".

* * *

SINÓNIMO: palabra que tiene el mismo significado que otra.

IPSO FACTO: EN TIEMPO REAL.











martes, 1 de diciembre de 2009

Martes, 01 de diciembre de 2009.



Persiste la realidad, con esa falta de glamour que sí suele tener la ficción. ¿Qué le vamos a hacer?, cuando no sale, no sale. Creo que esto se debe -hoy no le menciono, Doctor, usted a lo suyo, como si no oyera- a los crujidos de esta "pachuchez". Y es que la AMOXICILINA (esa diosa griega de 500) aún no le ha ganado la batalla a la "pupa" y ésta funciona como los pellizcos que uno se da cuando quiere saber si está despierto o está soñando. Nada, que no estoy soñando. La "pupa" se desvela y me desvela, toda la realidad que habita al otro lado de los "muros" ocupa la oscuridad de la habitación y venga a golpear con sus puños fantasmales. Siempre pasa lo mismo, cuando ya va a sonar el despertador es cuando los demonios empiezan a dormirse y, claro, así ando, con "mono" de "sueño". Lo malo del "mono" es que va sumando "pupa" y va sumando falta de "sueño", la cuenta del "debe" supera el "haber" en mucho.

La primera luz trae una noticia de secuestro. Cuatro grados, se me congelan las manos y me cuesta sacar el billete del tren.

Hoy no leo en el trayecto, estoy apática. Nunca lo comenté, la luz en los vagones es escasa y en algunos andenes de las nuevas estaciones de metro. Casi siempre leo, igualmente.

Mientras subo las escaleras mecánicas de la salida, caigo en la cuenta de que se me ha pegado la canción de Bisbal que oí anoche y la tarareo mentalmente como un disco rayado. El otro día fue El canto del loco con Peter Pan, otro Melendi con Piratas..., en fin.

Son cosas nimias sí, son rutinas, lo que más tiempo ocupa del día... Jolín, no quiero ni acordarme de cómo dejé la casa esta mañana, lo que me queda al llegar, dios, con lo que me duele la espalda.

* * *

MONADA: dícese de algo que es bonito//dícese también de alguna acción que recuerda a esos simpáticos animales.

(En desuso, más o menos como TRONCO: DE ESO NADA MONADA)






Hoy me apetece cambiarle el color de fondo al blog, un poco más alegre, a ver si se me pega.





lunes, 30 de noviembre de 2009

Lunes, 30 de noviembre de 2009.





Hoy, para variar, cuento sin ficción, digo, solamente. El fin de semana no fue bien, estuve un poco destartalada físicamente y las energías no me asistieron, ni me asisten en estos momentos, como para sacarle brillo a la tecla. Tampoco es que sea obligatorio escribir algo, a quién puede interesarle, me pregunto en este limbo al que hemos ido a parar, como si se nos hubiera perdido algo, o como si sustituyéramos la oración devota por este palabreo sin destino ni objetivo alguno. Sin embargo, parece que falta algo si no dejo mi "palabrita" en esta esquina, no sé, es algo extraño... ¿QUÉ ME PASA DOCTOR?

El caso es que la semana pasada fui a echarle la bronca a otro bloguero por cuestiones de este tipo, que si para qué sirve un blog, que si es o no una adicción... y le pegué unos ladridos como los del mal llamado Tobi -no tengo ni idea de cómo se llama-, que empieza a las ocho menos diez de la mañana y no para hasta y diez. Manía le tengo al perrito, con lo que me gustan. Después me arrepentí y le pedí disculpas, porque bien mirado, quién soy yo para reprocharle a nadie lo que escriba en su blog, allá él, si no me gusta lo que escribe con no acercarme o volver otro día que me guste lo que dice... No suelo hacerlo, discutir así en el aire, seguramente me tocó una fibra sensible, DOCTOR. Mea culpa.

También la semana pasada (algo debía de estar incubando, DOCTOR), me dediqué al cotilleo cibernético. Me pasé dándole vueltas al Facebook con el objetivo primordial de aprender sus utilidades y acabé como una cotilla de barrio mirándole "el muro" a todo nombre y apellido que me venía a la mente, ¡ay, PINK FLOID, que la red a veces me puede! Pero digo yo que no es nada malo, ya que ponemos ahí nuestras cositas para que los demás las vean, ¿no? Bah, me perdono el cotilleo, esto no merece terapia, DOCTOR.

El domingo llovió, al fin, qué ganas tenía de que lloviera. Salí a empaparme y todo de la alegría, a pesar de estar pachucha. Me costó, tuve que esforzarme mucho, parecía que tenía las articulaciones oxidadas y me faltaba fuelle, pero lo logré. Caminé cuesta abajo primero y después remonté hasta los aledaños del Rastro. Me gustó el centro de Madrid mojado y atestado de paraguas. Compré el periódico, tabaco y fui a la farmacia en busca de ESPIDIFEN. Despacito, desanduve mis pasos y volví a casa.

Y nada, que como sigo algo agotada con este virus raro que me está atacando, pensé que lo mejor era comentar tal cual lo que es, sin adornos ni fantasía.

* * *

Ah, si alguien se pasa por casualidad y lee, gracias y mil besos.







NOTA ACLARATORIA (PARA SUSPICACES Y DEMÁS RAREZAS):

Esta nota es absolutamente innecesaria, porque yo también escribo, intentando no ofender a nadie, lo que quiero. Y si algo es mal interpretado, el problema no es mío sino de quién lee y lo que guarda en su mente.

El "¿QUÉ ME PASA DOCTOR" es un juego de palabras relacionado con el título de la película protagonizada por Barbra Streisand.

viernes, 27 de noviembre de 2009

APUNTE XVII


Casi sin querer estar, es. Apenas una percepción, una ilusión que tiende hacia la tarde y sus minuciosos cambios de tonalidades. Una canción o una palabra despidiendo la última hora postergada en el recuerdo. Regreso del aliento, el afán, las agarabías o el mutismo, programando un laberinto de sentidos sinsentido.

Tacto de la luz desbordándose. Se desliza sigilosamente desde el borde de unos labios o desde la tarea de la memoria y cae en el pensamiento extraviado. Tal vez recupere su forma previa o transforme su materia en la mirada insolente de quien admira, contempla y guarda.

Al otro lado, siempre en el juego del diálogo que suelen mantener los azogues, busca un puente, un vínculo, el arraigo en el alma de las emociones y el deslinde que existe entre anverso y reverso. Tiene que habitarte y permanecer en la morada intermitente. Quiere, con su hábil construcción, alzar el más alto edificio entre tus ojos y su sombra.

Y en la equidistancia, sin saber siquiera su significado, te reclama.



jueves, 26 de noviembre de 2009

DARKNESS/FORWARDNESS





Lo oscuro no siempre lo es, a veces resulta luminoso. Contradicciones o paradojas. Igual que no todos los caminos llevan a Roma, aunque en ocasiones sigues un sendero del bosque y encuentras tesoros inimaginables. La curiosidad es un motor, impulso, estímulo... Ocurre que buscas algo y no lo encuentras, sin embargo la búsqueda misma es un contínuo hallazgo. Por ejemplo, abres el diccionario con la intención de encontrarle significado a algún término y terminas en la conclusión más inesperada, engarzando vocablos de una cadena improvisada. Una sospecha, una duda e incluso una certeza, juntas o por separado, caminan y traspasan la linde. Y el descubrimiento surge con su carga de entusiasmo, despejando la niebla del sendero o iluminando una parte desconocida de uno mismo.

Sonríes, en el mejor de los casos -por suerte, me ocurre con frecuencia-, vuelves el diccionario a su estante, cierras la ventana abierta de internet y tomas nota, mañana continuarás aprendiendo sobre lo que te rodea y sobre ti mismo.

* * *

DARKNESS: oscuridad.
FORWARDNESS: atrevimiento, descaro, impertinencia.

(y antes de todo esto, se hablaba del monstruo del lago Ness)








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